saguia-alhamra

07.08.2012 17:01

 

 
“El único miedo que tenemos es al calor”


Los cooperantes regresan hoy a Tinduf, diez días después de que el Gobierno los repatriara



Elsa García de Blas Madrid 7 AGO 2012 - 13:38 CET

“Voy sin ninguna sensación de riesgo, lo único que me da miedo es el calor”. Estas eran las impresiones de Carlos Cristóbal, miembro de la Asociación Navarra de Amigos del Sahara, en el aeropuerto de Madrid-Barajas minutos antes de embarcar hacia Argelia. Las ONG regresan hoy a los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, solo 10 días después de que el Gobierno español ordenara la repatriación urgente de todos los cooperantes por riesgo de secuestro.

“El objetivo fundamental del viaje es demostrar al pueblo saharaui que no les abandonamos, aunque también tiene un componente de poner en evidencia que no estamos de acuerdo con el análisis de la situación que ha hecho el Gobierno”, añade Carlos Cristóbal.

Raquel Ramírez también forma parte del grupo que vuelve a Tinduf. Ella pertenece a la Plataforma Riojana pro referéndum del Sahara. “Elegimos no abandonar a un pueblo al que estamos unidos históricamente y que depende por completo de la ayuda internacional. Pedimos al Gobierno que se implique en que se resuelva el conflicto saharaui”, apunta.

Daha Ali, saharaui de 34 años que vive en España, ha llegado al aeropuerto a despedir a esta delegación, formada por trabajadores humanitarios de las asociaciones de Amigos del Pueblo Saharaui, Médicos del Mundo y Mundubat. “Que retiren a los cooperantes es una catástrofe para el pueblo saharaui. No nos pueden dejar tirados en este momento, España ya lo hizo en el 75, que no lo vuelva a hacer”, señala.

Cuatro de los cooperantes que regresan al Sáhara volvieron de allí el sábado 28 de julio en el avión que fletó el Gobierno para evacuarles. El grupo permanecerá en los campamentos hasta el sábado que viene, y aprovecha para llevar un pequeño cargamento de ayuda humanitaria —de carácter simbólico porque viajan en un vuelo regular— compuesto por seis cajas de medicamentos y otras tantas de material escolar. También llevan una pancarta con el lema: “Viaje solidario contra el abandono. Junto al pueblo saharaui, siempre”.
 
Foto: “El único miedo que tenemos es al calor”
 

Los cooperantes regresan hoy a Tinduf, diez días después de que el Gobierno los repatriara
 


Elsa García de Blas Madrid 7 AGO 2012 - 13:38 CET

“Voy sin ninguna sensación de riesgo, lo único que me da miedo es el calor”. Estas eran las impresiones de Carlos Cristóbal, miembro de la Asociación Navarra de Amigos del Sahara, en el aeropuerto de Madrid-Barajas minutos antes de embarcar hacia Argelia. Las ONG regresan hoy a los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf, solo 10 días después de que el Gobierno español ordenara la repatriación urgente de todos los cooperantes por riesgo de secuestro.
 
“El objetivo fundamental del viaje es demostrar al pueblo saharaui que no les abandonamos, aunque también tiene un componente de poner en evidencia que no estamos de acuerdo con el análisis de la situación que ha hecho el Gobierno”, añade Carlos Cristóbal.
 
Raquel Ramírez también forma parte del grupo que vuelve a Tinduf. Ella pertenece a la Plataforma Riojana pro referéndum del Sahara. “Elegimos no abandonar a un pueblo al que estamos unidos históricamente y que depende por completo de la ayuda internacional. Pedimos al Gobierno que se implique en que se resuelva el conflicto saharaui”, apunta.
 
Daha Ali, saharaui de 34 años que vive en España, ha llegado al aeropuerto a despedir a esta delegación, formada por trabajadores humanitarios de las asociaciones de Amigos del Pueblo Saharaui, Médicos del Mundo y Mundubat. “Que retiren a los cooperantes es una catástrofe para el pueblo saharaui. No nos pueden dejar tirados en este momento, España ya lo hizo en el 75, que no lo vuelva a hacer”, señala.
 
Cuatro de los cooperantes que regresan al Sáhara volvieron de allí el sábado 28 de julio en el avión que fletó el Gobierno para evacuarles. El grupo permanecerá en los campamentos hasta el sábado que viene, y aprovecha para llevar un pequeño cargamento de ayuda humanitaria —de carácter simbólico porque viajan en un vuelo regular— compuesto por seis cajas de medicamentos y otras tantas de material escolar. También llevan una pancarta con el lema: “Viaje solidario contra el abandono. Junto al pueblo saharaui, siempre”.